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La molestia de tener ruido en los oídos y no saber de dónde proviene o qué lo causa la sufren miles de personal al año en nuestro país. De las enfermedades de oído más frecuentes ya hablamos en este otro artículo pero es obligatorio recordarlas:

  • Hipoacusia
  • Pérdida auditiva bilateral
  • Enfermedad de Ménière
  • Otitis
  • Perforación timpánica

Entraremos en cómo solucionar cada una de estas afecciones en unos instantes, pero en relación a sufrir ruido en los oídos, es indispensable que hablemos de los acúfenos o tinnitus, ese singular silbido o zumbido que muchos sufren en silencio (hasta que no pueden más y deciden acudir a un centro auditivo como Audiotek), y que a lo largo de nuestra vida casi todo el mundo padecerá, y actualmente, según la OMS, un 30% de la población mundial ya la ha sufrido.

Vamos al detalle con la temática del ruido en los oídos y cómo solucionarlo.

Origen del ruido en los oídos

Antes de tratar de averiguar el origen del ruido en los oídos, es necesario saber más cosas de los acúfenos, concretamente, los tipos que hay, para así luego diferenciar las causas que los producen.

Los clasificamos en virtud de la percepción de los sonidos (subjetivos /objetivos) y en virtud a la persistencia de los síntomas (agudos/crónicos).

Objetivos – Subjetivos

Difieren según la percepción de ese ruido en los oídos. Si únicamente el paciente escucha el zumbido/silbido, estamos ante un acúfeno subjetivo (el más común y extendido).

En cambio, si además del paciente, el médico u otras personas reconocen el sonido, sería un acufeno objetivo. Muchas de las personas que lo sufren coinciden en describir el sonido más como un clic rítmico que como un zumbido o silbido.

Agudos – Crónicos

El ruido en los oídos que sufren los pacientes viene y va, sin permanencia recurrente y sin ocasionar pérdida auditiva. Nos encontramos entonces ante un acufeno agudo.

Cuando esta dolencia y malestar se extiende durante más de 6 meses, la patología cambia y estaríamos refiriéndonos a un acufeno crónico.

Acúfenos, Hiperacusia y Misofonía

Si los acúfenos como venimos diciendo son ese ruido en los oídos que no tiene una fuente externan que lo produce, que surge tanto en un oído como en ambos, y que se asemeja a un siseo, un zumbido, incluso algo más grave como un rugido, la hiperacusia es la hipersensibilidad de algunas personas experimentan a los ruidos externos, sea cual sea su origen (hogar, trabajo, calle, televisión, música…). Se perciben extremadamente, llegando a generar dolor.

Respecto a la misofonía, es habitual confundir esta patología con la hiperacusia, pero no son lo mismo. La  misofonía es la intolerancia a sonidos cotidianos y habituales. Un trastorno neurológico que nos afecta en nuestra relación y percepción de los estímulos auditivos.

Afectación emocional del ruido en los oídos

¿A quién no le puede llegar a afectar intensamente sufrir de ruido en los oídos permanentemente? El daño emocional que produce tal patología en los usuarios es tangible y se debe tratar paralelamente a la afectación auditiva en sí.

Lo más habitual que nos encontramos como especialistas audioprotesistas son las alteraciones de sueño, falta de concentración, altas dosis de estrés, y lo que es peor, ansiedad, angustia o depresión. Una serie de afectaciones muy graves que empeorarían considerablemente nuestra calidad de vida.

curar ruido en los oídos

Dependiendo de qué tipo de ruidos en los oídos tengamos, las consecuencias emocionales varían obviamente. Con los acúfenos nos encontramos polos opuestos. A mucha gente por ejemplo apenas le ocasiona efectos secundarios. Llegan a interiorizar el zumbido y a incluso no escucharlo en el desarrollo de su rutina diaria.

Por el contrario, a otro núcleo significativo de población les produce una irritación tan grande que les genera ansiedad y les obliga a pedir la baja laboral al no poder desviar su atención del continuo silbido que tienen en el interior de uno o ambos oídos.

Cuando los ruidos en los oídos son continuos, sufrimos:

  • Obsesión por el ruido sin poder concentrarse en otra actividad.
  • Malestar constante y mal humor crónico.
  • Falta de sueño y graves problemas de concentración.
  • Depresión que afecta a todas las esferas de actuación del usuario.
  • Bajo rendimiento laboral.

¿Es necesaria ayuda psicológica?

El tipo de problema que se tiene que cuando se sufre ruido en los oídos de esta forma es auditivo. También emocional, pero principalmente auditivo. Por eso hay que buscar el tratamiento más efectivo de la mano de profesionales de la audición para solucionar a corto-medio plazo la dolencia. Si además acudimos a un especialista como sería un psicólogo/a, para que nos ayude con la capa emocional, estaremos abordando las dos dimensiones de nuestra salud que más están sufriendo con la patología que sufrimos.

Esta fractura emocional se experimenta igualmente con los tinnitus, la hiperacusia, la misofonía o incluso la fatiga auditiva. Nuestro comportamiento diario queda afectado y nos obliga a cambiar nuestra cotidianidad y hábitos con el fin de evitar y/o alejarnos de aquellos sonidos que nos generan ese tan molesto ruido en los oídos. Sólo se busca y tranquilidad.

Causas del ruido en los oídos

Son muy diversas las causas que provocan ruido en los oídos. La afectación, generalmente, se produce en las estructuras del ámbito del oído, lo que conlleva que el ruido molesto y constante provenga de los propios vasos sanguíneos.

Para el ruido en los oídos o acúfenos, podemos afirmar que según el tipo de acúfeno que padezcamos, las causas del sonido permanente pueden ser:

  • Tumores vasculares/valvulopatías/arritmias (acufeno pulsátil)
  • Espasmos del músculo tensor del tímpano (acufeno muscular)
  • Emisiones otoacústicas espontáneas (acufeno espontáneo)
  • Alteraciones en la corteza auditiva del sistema nervioso central (acufeno subjetivo)

como solucionar el ruido en los oidos

Otras causas serían:

  • Traumas acústicos causados por la exposición a ruidos demasiado fuertes.
  • Trastornos como  migrañas, anemia o problemas en la articulación temporomandibular.
  • Traumas cráneoencefálicosExceso de cera o cualquier otro tipo de obstrucción en el oído externo.
  • Infecciones (otitis).
  • Consumo de determinados fármacos que pueden dañar la audición (ototóxicos).
  • Algunas enfermedades como los ictus o el ELA podrían afectar al sistema auditivo.
  • Enfermedad de Ménière, trastorno del oído interno.

Soluciones al dolor en los oídos

El dolor de los oídos puede ser provocado por diferentes patologías auditivas. En cuanto a las soluciones, por ejemplo para los acúfenos o tinnitus, que ya sabemos que provoca ruido en los oídos, se están implementando con resultados óptimos y bastante estándar, algunos tratamientos basados en terapias dispares como son:

  • Terapia de Reentrenamiento o habituación (TRT)
  • Terapia de Electroestimulación Coclear Transmastoidea (OTOTECH)
  • Terapia par biomagnético

A tener muy en cuenta respecto al problema de acúfenos la ventaja que algunos modelos de audífonos nos aportan. Y es que estos vienen integrados junto a un programa especial que actúa de gestor del tinnitus, que combinado con su app móvil, nos permite combinar una terapia de sonido con ejercicios de relajación.

La intolerancia a ciertos sonidos de nuestro día a día (misofonía), que también provoca ruido en los oídos en quien la padece, no tiene una solución tan identificada como los acúfenos. Al ser una neuropatía muy nueva y sin demasiada investigación de campo, los especialistas optamos por estrategias de afrontamiento, tanto del paciente como de su entorno más cercano. Es decir, se busca que el protagonista y los suyos sepan en qué consiste la patología, cómo nos afecta, para así saber cómo reaccionar, y siempre ayudar a la persona a convivir con la anomalía.

La hipoacusia sólo se combate con la adaptación a medida de unos audífonos que nos permitan paliar esa inevitable (en la mayoría de casos) pérdida auditiva.

El mismo (o muy parecido) caso sería la pérdida auditiva bilateral. También infringe a la persona un deterioro continuo de la capacidad auditiva, y también generalmente se debe a la edad o a la constante exposición a sonidos altos y estridentes (menos casuísticos, accidentes o factores genéticos). Los audífonos por tanto son la opción más viable y extendida entre quienes lo padecen, aunque dependiendo de la naturaleza de la patología, la cirugía también es un tratamiento efectivo y recomendado. 

Cuando el líquido del laberinto de cualquiera de nuestros oídos internos sufre una presión muy elevada, aparece un molesto ruido en los oídos denominado enfermedad de Ménière. No es un ruido como tal, sino más bien una irritación tan grande que nos provoca vértigos y mareos. No existe un tratamiento preciso para erradicar el problema, porque la patología tiene idas y venidas y es difícil de parametrizar. Se recomiendan acciones que van desde la restricción de la sal, con sobrecarga hídrica, a los diuréticos o a la terapéutica intratimpánica (fármacos para el oído medio para reducir la recurrencia de las crisis de vértigo).

Por último, las perforaciones timpánicas suelen tratarse con geles o parches en la membrana, y la otitis, con antibióticos, analgésicos y/o antiinflamatorios.

Conclusiones

Los ruidos en los oídos es una dolencia mucho más habitual de lo que pensamos y que, como tiene que ver con los oídos (en ocasiones los grandes olvidado de nuestra salud) nos suele coger desprevenidos y cuando llega el dolor y los problemas auditivos, entonces aparecen otras consecuencias como son el estrés o la ansiedad.

Como hemos visto, la mayoría de patologías sí que tienen tratamientos que pasan por un test auditivo previo y una serie de indicaciones periódicas bajo la supervisión de audioprotesistas, pero otras todavía están siendo investigadas y no es posible una completa recuperación a día de hoy.

En los centros Audiotek prevenimos la aparición de ruido en los oídos y otras afecciones, además de combatir patologías ya evidenciadas en pacientes gracias a nuestro equipo de profesionales, equipamiento tecnológico y a la experiencia de muchos años en el sector.  

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