Ya tenemos la vista puesta en el verano, y es durante esta época del año cuando los oídos de nuestros hijos están más expuestos, el agua y el calor son enemigos potenciales y ambos factores pueden propiciar la otitis externa, una inflamación producida en el conducto externo auditivo provocada por hongos y bacterias que suelen alojarse en él.

El hecho de que se dé en verano tiene relación con el perfecto caldo de cultivo conformado por el calor y la humedad, ambas condiciones facilitan que las bacterias puedan proliferar a su antojo y afectar a la flora natural de la piel que se encuentra en el conducto auditivo.

Si percibes que tu hijo tiene picazón en el oído, llora mucho, siente dolor y por sus oídos se produce una secreción de color verde, es muy posible que el pequeño padezca una otitis externa. No hay niños que puedan ser más propensos que otros a padecerla, salvo los que padecen una dermatitis atópica.

Evitar la otitis externa no es difícil, basta principalmente con mantener sus orejitas limpias y secas. Una prevención adecuada sería colocar al pequeño tapones de baño a medida en los oídos, ya que se ajustan adecuadamente.

En el caso de que tu hijo padezca una otitis externa, lo más probable es que el especialista recete unas gotas tópicas que forman con un compuesto analgésico y antibiótico, aunque siempre dependerá de la gravedad.

El verano es una época ideal para disfrutar del agua, del calor y del buen tiempo en general, la prevención es la mejor manera de evitar malos momentos durante esos días de descanso. Utilizar tapones de baño a medida es prevenir. Acude a tu Centro Auditivo Audiotek y protege los oídos de tus hijos.