Así lo viven los afectados por un síndrome llamado hiperacusia.

Las risas de tu grupo de amigos, los gritos divertidos de los niños jugando en un parque, los ladridos de tu perro, el canto maravilloso de un jilguero, el tráfico de tu ciudad sin necesidad que sea en hora punta. Todos y cada una de esas situaciones sonoras normales en nuestra vida cotidiana, se convierten en terror, frustración e incluso dolor, para aquellas personas que padecen Hiperacúsia.

La hiperacusia puede ser definida como una disminución de la tolerancia a los sonidos habituales y naturales del ambiente, es la pérdida del rango dinámico del oído.

Alrededor del 8% de la población la padecen, estas personas sufren incomprensión por parte de quienes les rodean, se les tilda de hipersensibles incluso de histéricos. Pero la realidad es que este síndrome no sólo es real, sino que además afecta a su capacidad de comprensión auditiva, les aleja progresivamente de toda actividad social y puede desencadenar en traumas psicológicos importantes. En el ámbito laboral disminuyen su rendimiento y posibilidades y si padecen acúfenos, estos se disparan a niveles imposibles de tolerar al elevar su intensidad.

Se da el caso que la hiperacusia se presenta en pacientes con una audición normal, en algunos casos por hipoacusias leves y moderadas, pero en todos los casos se da un fenómeno llamado reclutamiento coclear y con acúfenos o zumbidos en el oído.

Las causas de la hiperacusia van relacionadas en un número muy elevado de casos a enfermedades como la migraña, la fibromialgia, afectación viral del nervio auditivo y en otros casos se ha detectado después de parálisis del nervio facial.

¿Cómo se diagnostica la hiperacusia?

A- Audiometría con umbrales de confort e inconfort al sonido.

B- Otoemisiones acústicas.

C- Impedanciometria y timpanometría para descartar poblemas en el oído medio.

D- potenciales auditivos evocados del tronco, pruebas para las lesiones del tronco cerebral.

E- Imágenes de resonancia magnética del cerebro.

F- Evaluación psicológica.

¿Se puede tratar la hiperacusia?

Los medicamentos utilizados en el tratamiento de la hiperacusia pueden ayudar a disminuir la hiperacusia. Los medicamentos para tratar las secuelas psicológicas de la hiperacusia suelen ser útiles: Los antidepresivos y los medicamentos contra la ansiedad pueden ser extremadamente útiles. Los Medicamentos para la migraña actúan por prevención de la crisis de migraña.

Los tapones antirruido a medida, con filtros de sonido, para los oídos, funcionan al disminuir el volumen de sonido a la que la persona está expuesta. Pero se cree que el uso de tapones para los oídos continuado aumentará la hiperacusia, puesto que la exposición al ruido provoca habituación, y la atenuación del ruido reduce el efecto de habituación.

A menudo, la ansiedad o la depresión que acompaña a la hiperacusia puede ser un problema tan grande como la propia hiperacusia. En este caso, la consulta con un experto psicólogo o psiquiatra puede ser muy útil.

¿Qué hacer si sufre hiperacusia?

1- Evite la exposición a ruidos y sonidos extremadamente altos .

2- Evite estimulantes como la cafeína, el chocolate y la nicotina. También se sugiere evitar las drogas de adicción, tales como las anfetaminas, y los medicamentos para permanecer despierto.

3- Evite los desencadenantes de la migraña, conservantes como el MSG, el alcohol, quesos duros, chocolate.

4- Haga ejercicio a diario, descanse lo suficiente y evite la fatiga.

5- Evite los medicamentos tóxicos para la audición, como la aspirina, los antiinflamatorios no esteroideos, ciertos antibióticos y los preparados que contengan quinina.

6- Y LO MAS IMPORTANTE DE TODO, PÓNGASE EN MANOS DE UN ESPECIALISTA DE LA AUDICIÓN.