Los audífonos son productos sanitarios que amplifican y procesan sonidos para la compensación de las deficiencias auditivas. Partiendo de esta premisa, el desarrollo comercial y publicitario de los amplificadores de sonido en muchos casos es engañoso.

Los audífonos están destinados a compensar la pérdida auditiva cuando los amplificadores de sonido están indicados para personas sin deficiencia auditiva.

Veamos algunas diferencias entre audífono y amplificador de sonido…

– Los audífonos están considerados productos sanitarios, todo lo contrario a los amplificadores ya que estos últimos no compensan ningún tipo de deficiencia auditiva.

– También podríamos decir que el audífono nos permite solucionar nuestra deficiencia auditiva, mientras que un amplificador, por lo contrario, puede provocar daños en el oído por un uso prolongado de éste.

– Los amplificadores al no compensar la pérdida auditiva no requieren ningún tipo de proceso de adaptación, en cambio, los audífonos requiere una adaptación personalizada con ajustes específicos para cada persona.

La AEMPS recomienda:

1.- Cuando note dificultades para oír, acuda al especialista (ORL)

2.- Acudir a un gabinete audioprotésico para la adquisición de un audífono.

3.- La AEMPS desaconseja la adquisición de amplificadores de sonido con el fin de compensar la pérdida auditiva.